Mª Pilar Bachiller, jefa de servicio de la Unidad de Farmacia de la OSI Donostialdea: “La Unidad de Farmacia ha sido un pilar imprescindible para garantizar el suministro de medicamentos a los y las pacientes”.

Si el papel de la Unidad de Farmacia es importante en el funcionamiento de nuestra OSI, durante estos meses de pandemia la aportación de este servicio a la gestión de la crisis sanitaria ha sido fundamental. Ha sido necesario garantizar la dispensación de medicamentos a todas las personas que lo necesitaban y asegurar los tratamientos necesarios para las personas enfermas de Covid-19. Además, la Unidad de Farmacia ha tenido que elaborar nuevos protocolos, asesorar a nuestros y nuestras profesionales, validar medicamentos…. Una actuación en la cual el trabajo en equipo y la coordinación con otros profesionales y otras Unidades de Farmacia ha sido la forma de trabajar. Mª Pilar Bachiller, Jefa de Servicio de la Unidad de Farmacia nos cuenta como han sido estos días.

 

¿Qué tal estáis después de unas semanas tan intensas?

Podemos decir que razonablemente bien. Después de estos meses de gran actividad focalizada en la gestión de la pandemia Covid-19, estamos recuperando la actividad normal de nuestro servicio para llevar a cabo la atención farmacéutica de los y las pacientes hospitalizadas, los y las procedentes de hospitales de día y de las consultas externas. Y también esperando ansiosamente poder disfrutar de las vacaciones y recargar energía para afrontar el futuro incierto.

 

¿Qué papel ha desarrollado la Unidad de Farmacia en la gestión de la pandemia?

Como servicio clínico central del hospital hemos sido fundamentales y un pilar imprescindible para garantizar el suministro de los medicamentos a todos los y las pacientes y hemos facilitado apoyo técnico de forma permanente a todos y todas las profesionales y pacientes de nuestra organización.

Hemos participado diariamente en las reuniones on line vía Skype del comité Covid asistencial del hospital, participando en la elaboración de protocolos de tratamiento Covid-19 y en las decisiones clínicas, siendo necesaria de forma permanente estar actualizados en la farmacoterapia del covid-19 en base a la evidencia científica que se publicaba o la comunicación de experiencias.

Ha sido fundamental una comunicación permanente con los equipos clínicos para adaptarnos a los procedimientos de acceso a los fármacos, muchos de ellos controlados por la Agencia Española del Medicamento (AEMPS) y los cuales cambiaban de un día para otro y exigían petición individualizada y comunicación con todos y todas las profesionales y pacientes.

 

¿Cómo se ha reorganizado vuestra unidad para hacer frente a esta situación?

Desde el inicio fuimos conscientes que era necesario una reorganización diaria y continua de las tareas del personal adaptándonos a la nueva situación.

En primer lugar, quiero destacar que todas las categorías profesionales han trabajado con gran compromiso, profesionalidad y solidaridad durante estos meses.

Durante la primera semana del estado de alarma, se creó el equipo Covid Farmacia, con un grupo de farmacéuticos dedicados especialmente a todo lo relacionado con la pandemia, gestión y adquisición de medicamentos, actualización evidencia científica  en el tratamiento Covid-19,  ayudas a la prescripción, validación farmacéutica , participación en el comité Covid-asistencial, comunicación con  Dirección del hospital, prescriptores y profesionales sanitarios, relación con la AEMPS, Servicios Centrales de farmacia de Osakidetza , y  Dirección de farmacia del Gobierno Vasco.

Se analizaron los aspectos de seguridad del personal desde el inicio para prevenir contagios y se implantó el teletrabajo, analizándose previamente las actividades que podían realizarse desde casa, así parte del equipo trabajo en la farmacia y la otra parte en su domicilio, y también se tuvieron en cuenta aspectos de conciliación familiar ya que la plantilla es joven y con hijos e hijas pequeñas.

Manteníamos reuniones de actualización y conocimiento de la situación del hospital  en cuanto a pacientes Covid ingresados todos los días a primera hora  con conexión telemática del personal en teletrabajo.

 

¿Cuáles fueron los aspectos prioritarios para la reorganización de vuestro servicio?

Se priorizó ante todo la gestión logística del medicamento para garantizar el suministro de medicamentos a todos y todas las pacientes. Esto supuso monitorización diaria de stock de determinados medicamentos y control de pedidos y cantidades pendientes de recibir, con innumerables llamadas a proveedores…

También se priorizó, por supuesto, el apoyo a la prescripción médica y la validación farmacéutica del paciente Covid-19 teniendo en cuenta especialmente el análisis de interacciones con otros medicamentos.

Se puso en marcha el sistema de cita previa en la consulta de dispensación extrahospitalaria de farmacia y un procedimiento de asistencia a estos pacientes a través de telefarmacia y con entrega de medicación a su domicilio realizando atención farmacéutica telefónica vía telemática y/o a través de zoom u otras herramientas.

Y como ya he mencionado anteriormente el tema de la Comunicación ha sido priorizado y muy necesario.

 

Un aspecto fundamental ha sido la integración de Farmacia en el Comité Multidisciplinar Covid -19 Asistencial ¿por qué?  

La incorporación del farmacéutico a este comité multidisciplinar Covid- asistencial formado por clínicos de las unidades de  Medicina Interna, Infecciosas, Neumología, Intensivos, Reumatología u otros fue una necesidad derivada de la situación caótica en cuanto a propuestas de tratamiento y disponibilidad y acceso a los medicamentos. Al tratarse de una enfermedad por un virus desconocido no existía evidencia científica en cuanto al tratamiento farmacológico y se veía claramente la necesidad de realizar protocolos y actualizarlos de forma continua en base a la evidencia científica y siguiendo las directrices de la AEMPS para el acceso a los fármacos.

Este comité realizaba reuniones diarias tratando aspectos tanto de actualización del protocolo tratamiento Covid-19, como para tomar decisiones en cuanto a valoración de solicitudes de pacientes candidatos a determinados medicamentes, basándose en los criterios de uso establecidos por la AEMPS, en la disponibilidad de fármaco y el protocolo del hospital. Se centró principalmente en los fármacos inhibidores de la liberación de citoquinas en la fase inflamatoria de la enfermedad (Ej.  el inhibidor IL-6   Tocilizumab, corticoides y otros).

 

Desde la unidad de farmacia se reparten medicamentos a más de 7.000 personas ¿Cómo se ha realizado la gestión del medicamento durante el confinamiento?

Quiero recordar que en el servicio de farmacia del hospital existe el área de farmacia ambulatoria en la que se atiende a pacientes externos que necesitan medicamentos de dispensación hospitalaria para diferentes patologías como VIH, esclerosis múltiple, enfermedades inflamatorias, oncohematologicas, etcétera.  Es un área de gran actividad y muy potente en impacto económico.

Diariamente se realiza la dispensación de medicamentos y atención farmacéutica a una media entre 150-180/día, y el decreto del estado de alarma por Covid recomendaba disminuir las visitas al hospital para minimizar contagios. Este hecho nos condujo a tomar decisiones y modificar nuestros procedimientos de trabajo incorporando la dispensación de medicamentos para 2 meses (lo habitual era para 1 mes), aumentando los puntos de atención farmacéutica y ampliando el horario. Esto conllevó modificar la planificación de adquisición a proveedores de estos medicamentos. Encontramos bastantes dificultades en el suministro de nuestros pedidos ya que se produjo un aumento generalizado a nivel estatal de la demanda a los laboratorios farmacéuticos. Para algunos medicamentos no fue posible poder dispensar para 2 meses por problemas de suministro.

Posteriormente se introdujeron medidas adicionales para disminuir las visitas a farmacia y la acumulación de pacientes implantando la cita previa, envío de la medicación a domicilio y atención farmacéutica telefónica y telefarmacia.

El envío de la medicación a domicilio y la consulta farmacéutica telefónica han sido fundamentales para organizar la dispensación de medicamentos.

Efectivamente, hemos evitado que muchos pacientes acudieran al servicio de farmacia del hospital a recoger su medicación y hemos contribuido a disminuir los riesgos de contagio, hay que tener en cuenta que muchos pacientes por su patología o edad pertenecen a la población de riesgo.

Este aspecto fue impulsado desde la Dirección de Farmacia del Departamento de Salud para todos los hospitales de la Comunidad autónoma.

Desde nuestro servicio, durante 2 meses y medio, se envió medicación al domicilio de más de 1.500 pacientes y se realizaron más de 2.000 envíos a través del servicio de mensajería de la Distribuidora Farmacéutica Guipuzcoana, también atendimos las solicitudes de pacientes confinados fuera del territorio de Guipúzcoa. Los aspectos organizativos para implantar este servicio han sido costosos en cuanto a dedicación de tiempo y de recursos humanos y ha exigido gran coordinación con los pacientes, clínicos, servicio de mensajería y profesionales de farmacia. La atención farmacéutica se realizó fundamentalmente vía telefónica, contactando el farmacéutico con cada uno de los pacientes previo al envío de la medicación a domicilio. Para pacientes que iniciaban tratamientos se utilizó la vía telemática como Zoom o Skype, explicando todos los aspectos relacionados con el tratamiento y su enfermedad.

En este momento este servicio ha finalizado con el cese del estado de alarma.

Este servicio ha sido valorado de forma muy satisfactoria por parte de los y las pacientes, por los y las profesionales implicados, por la dirección del hospital y en la auditoria externa AENOR de gestión de la calidad del servicio de farmacia en la que estamos certificados. En mi opinión y la de mis compañeros creemos que debería continuar para pacientes que cumplan determinados criterios establecidos como vulnerabilidad, fragilidad, distanciamiento etc… y se plantea como objetivo del servicio a corto – medio plazo, y destacar que en estos momentos está en fase de evaluación por parte de Dirección.

 

¿Habéis tenido problemas a la hora de garantizar medicamentos a todas las personas?

Sí, los ha habido, y han sido numerosos, pero con gran esfuerzo, hemos sido capaces de resolverlos y dar respuesta a las necesidades de todos y todas las pacientes hospitalizadas, de hospitales de día y externos y ningún paciente se ha quedado sin recibir su tratamiento en tiempo y forma, con calidad y seguridad.

 

La demanda de medicamentos debido al alto número de pacientes ingresados en el CMI se disparó durante la pandemia y supuso, en algunos casos, la necesidad de buscar alternativas terapéuticas. ¿Qué consecuencias trajo esta situación y cómo la solucionasteis?

Pasamos momentos y días críticos con gran stress debido a la gran demanda de medicamentos sobretodo de uso en CMI y la incertidumbre de no recibir las cantidades necesarias. Esta situación llegó incluso a quitarnos el sueño.

Sentí en determinados momentos  que pasábamos de  preocuparnos del uso racional y adecuado  del medicamento al racionamiento de fármacos.

Hubo medicamentos habituales de uso en CMI que pasaron a ser controlados desde la AEMPS y la  Dirección de Farmacia de las CCAA indicando las cantidades asignadas a cada hospital. Vivimos diariamente con la necesidad de buscar alternativas terapéuticas de forma continua ante la falta de suministro de algunos medicamentos como cisatracurio, midazolam, azitromicina iv etcétera.  Ante las diferentes situaciones de desabastecimiento tuvimos que incorporar nuevas especialidades farmacéuticas y presentaciones con concentraciones diferentes implicando cambios continuos en el circuito del medicamento y la necesidad de información continua a profesionales médicos y de enfermería para evitar errores de medicación.

En este sentido estuvimos coordinados de forma fluida con los y las farmacéuticas de otros hospitales de nuestra comunidad, dirección de farmacia y servicios centrales y siempre dispuestos a colaborar con préstamos de medicamentos en caso de necesidad.

 

 

¿Cómo ha sido la coordinación con el resto de los servicios clínicos de nuestra OSI, con Osakidetza y con el departamento de Salud?

Lo defino globalmente como una buena coordinación.  Desde el inicio detectamos la necesidad de crear el equipo Covid –farmacia, un grupo de profesionales más implicados directamente en la gestión de la pandemia y en la comunicación con los servicios clínicos  que fue mejorando progresivamente.

También estuvimos muy coordinados y atentos a las directrices de la Dirección del Hospital. Aprovecho desde aquí para agradecer su buena gestión y en general ágil respuesta a nuestras necesidades.

Además la comunicación y coordinación con Farmacia de Servicios Centrales de Osakidetza y con la Dirección de Farmacia del Departamento de Salud ha sido muy fluida y necesaria y  siempre muy atentos a las directrices en cuanto a gestión de medicamentos u otras acciones propuestas  tanto en el ámbito hospitalario como extrahospitalario (centros de salud y centros sociosanitarios).

 

¿Y con la AEMPS y los proveedores externos?

Fue necesaria una coordinación muy estrecha y de forma permanente requiriendo gran esfuerzo y dedicación. Como ya he comentado anteriormente fue necesario adaptarse a los procedimientos cambiantes casi a diario respecto al acceso de fármacos a través de la AEMPS y una relación muy ágil con los proveedores que requirió llamadas innumerables, etcétera.

 

¿Cuáles han sido los medicamentos que más hemos utilizado para hacer frente a la pandemia?

Centrándonos en el tratamiento Covid-19 los más utilizados y  siguiendo el protocolo del Hospital  han sido Hidroxicloroquina, Lopinavir /ritonavir, azitromicina,  y fármacos inhibidores de la  cascada inflamatoria como son los corticoides, tocilizumab (anti IL-6), anakinra (anti IL-1), inmunomoduladores (Interferón Beta), y remdesivir como uso compasivo. Fuera de protocolo también se han utilizado puntualmente otros fármacos como la colchicina.

Otros fármacos muy utilizados han sido los antibióticos, analgésicos sobre todo paracetamol, y fármacos de uso en paciente crítico para apoyo a ventilación mecánica y sedación como relajantes musculares, hipnóticos y sedantes, y anestésicos.

Parece que algunos ensayos clínicos han demostrado que la hidroxicloroquina no funciona, que el remdesivir puede servir en algún momento de la enfermedad y que la dexametasona puede reducir la mortalidad de algunos y algunas pacientes.

Efectivamente estos datos han sido publicados recientemente y la hidroxicloroquina no ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de Covid 19 y tiene un perfil desfavorable de efectos adversos e interacciones con otros medicamentos.

Respecto al antiviral Remdesivir, recientemente ha sido aprobado por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) y recogido en la ficha técnica, para el tratamiento de pacientes graves hospitalizados con neumonía que requieren oxígeno suplementario, donde ha demostrado acortar 6 días la duración del proceso infeccioso, sin demostrar evidencia en cuanto a que mueran menos personas.

Y en cuanto al corticoide Dexametasona también recientemente ha demostrado reducir la mortalidad en el paciente crítico, especialmente en el conectado a respirador.

Todos confiamos en la vacuna, ¿cuánto tiempo puede pasar hasta que tengamos esa vacuna?

Eso es, efectivamente estamos con la esperanza puesta en que esté disponible una  vacuna  efectiva para la población general.

Hay varios grupos de investigadores con diferentes líneas trabajando en la investigación de la misma. Algunos equipos están ya en la fase clínica avanzada (fase III  utilizándola en humanos), fase previa a la comercialización.

Sin embargo estimo que aun tendremos que esperar para tener una vacuna efectiva para utilizar a nivel de la población general, ya que hay que tener en cuenta no solo la fase de valoración de la eficacia y seguridad en los ensayos clínicos sino también la fase de producción y comercialización por parte de la industria farmacéutica.

 

¿En qué ensayos clínicos o estudios relacionados con el COVID-19 está participando nuestra organización?

El servicio de Farmacia ha tenido una implicación importante en la actividad investigadora del hospital.

Destaco la participando en el Ensayo Clínico internacional  Solidarity de la OMS y también en el estudio observacional del registro Español de resultados de farmacoterapia frente a COVID-19 cuyo promotor es la Sociedad Española de Farmacéuticos de Hospital (SEFH).

También se participó en el protocolo de acceso expandido con Remdesivir para el tratamiento de SARS-CoV2 en paciente crítico con ventilación mecánica, siendo esta la única vía para conseguir este medicamento en el tiempo de pandemia. Actualmente ya está en fase de comercialización.

Internamente hemos participado en el diseño de 2 estudios en nuestra organización uno con el medicamento Tocilizumab vs corticoides  y otro con Colchicina  valorando la efectividad en pacientes ingresados Covid-19,  el primero recientemente autorizado por la AEMPS.

 

¿Qué habéis aprendido de esta situación?

En primer lugar la gran capacidad de respuesta, adaptación y flexibilidad en tiempo record y de forma ágil  por parte de todo el personal para responder a las demandas asistenciales en la etapa de la pandemia.  El trabajo de todos y todas las profesionales ha sido ejemplar y hemos sabido salir de situaciones difíciles.

Por otra parte veo la necesidad de establecer planes de acción o de contingencia para abordar futuros brotes posibles de la pandemia, tenemos que estar preparados y estamos en ello.

La situación de alarma nos ha llevado a realizar cambios en nuestras formas de trabajar que han resultado muy beneficiosos y satisfactorios para el sistema, profesionales y pacientes, en concreto hemos implantado en esta etapa el teletrabajo y la telefarmacia y hemos aprendido el manejo de las nuevas herramientas telemáticas para utilizarlas también en las reuniones de profesionales y para la formación.

También hemos aprendido que una comunicación efectiva con todos y todas las profesionales del servicio y del hospital es un aspecto prioritario a la hora de hacer frente a una situación como la vivida y pienso que es un aspecto en el que debemos trabajar para mejorarlo.

 

¿Volveremos a la normalidad o el COVID-19 ha venido para quedarse?

Por supuesto, el Covid-19 ha venido para quedarse y hasta que no se disponga de una vacuna efectiva para la población nada va a ser igual que antes. El Covid -19 ha introducido en la vida cotidiana de la población la necesidad de tener precauciones para evitar la trasmisión de Covid-19 y pienso que podrá contribuir también a disminuir otras infecciones respiratorias. La utilización de mascarillas, higiene de manos y la distancia interpersonal se han incorporado en nuestra vida.

Dentro de nuestra organización sanitaria y en concreto en nuestro servicio creo claramente que algunos de los cambios organizativos implantados durante la pandemia, han venido para quedarse, como son el uso de las tecnologías telemáticas en el entorno laboral y en la asistencia a los y las pacientes.

Una vez más se confirma que las crisis o situaciones difíciles, suponen oportunidades de aprendizaje y de mejora, siendo esto lo que percibo que ha ocurrido en el Servicio de Farmacia.